A sus 34 años, el artista Petrit Halilaj ya sabe, por partida doble, lo que es sufrir el no reconocimiento, el rechazo. Nacido en 1986 en Kosovo, un Estado no reconocido por muchos países, entre ellos España; tuvo que huir de la guerra y llegó como refugiado a Italia. También ha tenido que mantener otra lucha, interior, por defender su condición sexual: la homosexualidad no es aceptada en la sociedad kosovar.